#30díasdeescritura
Día 10 y 11


Ella siempre cruza el océano para recordarme las cosas que se me olvidan. Esta vez no solamente ha venido para recordarme de donde vengo sino también para contarme quien fui.
Nos sentamos juntas en la mesa del salón y extendemos fotos de todo tipo. Antiguas en blanco y negro, de bodas, comuniones, cumpleaños. La fotografía funciona como migas de pan que fuimos dejando para que nos recuerde el camino de vuelta.

Te extraño. Todavía no puedo escribirte sin lagrimas en los ojos. Cuando duele, es como si no hubiera pasado ni un día. Pero gracias a ti vuelvo al pasado cada tanto y voy encontrando más cosas, la niña que fui, a la que no quiero dejar ir y eso que formaba parte de vosotros y que ahora forma parte de quien soy.

Los contengo a todos. Y a veces lo olvido, reniego, me hago la desentendida y nado contra la corriente.
Hoy me di cuenta de que para mi eras el cable que me mantenía unida con mi árbol genealógico y que la manera en la que siempre me mirabas es la forma más pura en la que me han querido nunca.

Estamos escogiendo fotos y ella pone sumo cuidado en el orden de aparición, numeramos y volvemos a enumerar. Recuerda si primero se subieron al choche y después fueron a brindar, recuerda exactamente que paso antes de que otra cosa y que estaba haciendo cada persona que aparece en cada foto.

Yo no soy capaz de recordar tanto. Por eso escribo.
Quiero que cuando pase mucho tiempo pueda recordar como estuvimos sentadas re-construyendo historias y recordándote con carcajadas muy fuertes.
Quiero escribirlos a todos y luego leerlos después de mucho tiempo para que, como ahora, se me llene el corazón de amor y no permita que el presente me asuste.

Los contengo a todos. Sois parte de quien soy.
Hoy especialmente, me gustaría que estuvieras aquí.